No le des lugar al Diablo
Si por mí fuera, escribiría todo Efesios entero. Pero nadie gustaría entrar a un blog solo para leer todo un libro. Pero, es que, hay tanto contenido sano y disfrutable dentro de este capítulo.
Llevamos recién 28 diás de el primer mes del año, y estuve leyendo el libro de Hechos. Hoy quería escribir acerca de Hechos 2:37 y su contexto.
37 Las palabras de Pedro traspasaron el corazón de ellos, quienes le dijeron a él y a los demás apóstoles: —Hermanos, ¿qué debemos hacer?
Para traer en contexto el devocional que quiero compartirles, tengo que decirles que anterior a este versículo sucede que Pedro y los apóstoles llevaban muchísimo tiempo orando en Jerusalén. No estuvieron tomando mates ni perdiendo el tiempo, estuvieron orando de manera brutal.
Luego desciende el Espíritu Santo como un viento fuerte (la historia la conocemos) todos empiezan a hablar nuevas lenguas, y aparece gente a espectear. A mirar lo que estaba pasando La mayoría decía que estaban borrachos, y es que es fácil de entender. Imaginemos: Gente que vive y nació en Jerusalén, que hablan un solo idioma. De pronto se ponen a hablar y los entendían: Argentinos, africanos, holandeses, italianos, absolutamente todos. Encima de esto diciendo cosas acerca de los milagros de Dios. De lo increíble que es y las cosas que hace.
Todos pensaríamos lo mismo. Incluso nosotros que llegamos a una Iglesia luego de vivir una vida fuera de Dios, nos pareció lo mismo la primera vez que entramos en una iglesia.
Bueno, pasando esta situación Pedro se levanta y habla con estás personas. Y les tira una tremenda predica totalmente siendo inspirado por el E.S.
Lo que sigue es el versículo este. Hechos 2:37. La gente convirtiéndose y tomando la decisión de seguir a Jesús. Es lo que todos quisieramos que nos pasara al ir a evangelizar a un lugar. Al ir a predicar a una ciudad que no conoce a Jesús.
Lo que sucede y que es necesario aprender y practicar a diario, es que Pedro y los apóstoles, y las 120 personas que estaban en ese momento, habían estado orando por mucho tiempo. Y no solo por los alimentos, sino que estaban totalmente en la presencia del E.S.
Conectados a la batería del E.S. 24/7. Ese mismo día fueron bautizados y sumados a la iglesia 3.000 personas.