“También me dije a mí mismo: «Ahora voy a hacer la prueba divirtiéndome; voy a darme buena vida.» ¡Pero hasta eso resultó vana ilusión! Y concluí que la risa es locura y que el placer de nada sirve.”
Ecl 2:1-2
¿No les ha pasado que aún siendo cristianos, sirviendo y perteneciendo a la iglesia les va mal? En mí caso, llevo aproximadamente 4 años sin empleo. Han sido 4 años largos de frustrarme, deprimirme, cansarme.
Y de repente se aparece esa idea 💡 lo dejo todo. Porque antes estaba mejor.
Cuando tengo esos pensamientos, recuerdo el libro de Eclesiastés. Y su tan memorable veredicto “vanidad de vanidades, todo es vanidad”.
En Eclesiastés 2:1-2, vemos como Salomón pasó por la misma situación e incluso él siendo uno de los más sabios, terminó con esa conclusión. La risa es locura, y el place de nada sirve.
Cuando atravesamos crisis de este tipo, y nos planteamos dejarlo todo y volver a la antigua vida que llevábamos, retrocedemos. Y no solo retrocedemos, también le damos la espalda a Dios con todo lo que Él ya ha hecho. Dios ha preparado un camino para nosotros, y muchas veces vamos a necesitar de paciencia. Mucha paciencia, para poder afrontar el camino que viene.